TERCERA LEY BIOLÓGICA – SISTEMA ONTOGENÉTICO DE LOS TUMORES O ENFERMEDADES ONCOEQUIVALENTE

El siguiente mapa es la brújula de las 5 Leyes Biológicas de la nueva medicina germánica, a través de ella comprendemos como los diferentes órganos actúan de forma diferente según su capa embrional ante el DHS y durante toda la evolución del SBS. Este mapa nos sirve como método de diagnóstico, así como de pronostico y de predicción.

Tanto el tronco cerebral como el cerebelo representan el cerebro antiguo, mientras que la sustancia blanca y la corteza cerebral representan el cerebro nuevo.

Dependiendo de si se trata del cerebro antiguo o nuevo la evolución del SBS se dará de forma determinada; en el cerebro antiguo cuando se produce el DHS se entra en la fase activa y vemos un aumento funcional o el crecimiento celular (tumor / adenocarcinoma), el cual tiene su sentido biológico determinado, mientras la situación se mantenga activa el aumento de función o el tumor continuará, al momento en que se resuelva la situación habrá una pérdida abrupta de la función y/o  el tumor dejará de crecer y se iniciara  la fase de reparación, durante esta, si se tienen los microbios necesarios, estos destruirán y «limpiaran» el tumor (esto generará síntomas propios de la limpieza), si no hay los microbios necesarios no habrá destrucción tumoral, sino que el tumor se encapsulara y se quedara dónde está, esto sin generar ningún problema (los únicos problemas pueden ser a nivel mecánico o a nivel de mayor secreción hormonal); en el cerebro nuevo cuando se produce un DHS durante la fase activa se observa una pérdida celular mediante necrosis (sustancia blanca) o mediante ulceración (corteza), una vez que se resuelve la situación, la pérdida celular se detendrán y habrá un rellenado de los espacios gracias a la labor de microbios específicos, esta zona se verá no solo rellenada sino reforzada (mayor masa) lo que la medicina llama tumor.

Conocer lo anterior a detalle nos ayuda a determinar según el órgano, en qué fase del proceso se encuentra la persona, es decir, si por ejemplo el carcinoma de hígado sigue creciendo, sabemos que la persona sigue en «conflicto activo».

En el cerebro viejo el órgano tiene determinado tipo células que lo componen y al estar en activo, las células que crecen son similares a las células naturales del órgano, estas nuevas células son fácilmente reconocibles por los microbios para poder eliminarlas en fase de solución, las células tumorales tienen la misma función que las células naturales del organismo de forma que en fase activa el órgano está funcionando en modo “turbo”.

En el cerebro nuevo el órgano tiene sus células naturales y durante la fase activa hay una pérdida celular en el tejido, cuando se resuelve la situación hay un rellenado con tejido conectivo que ofrecerá mayor masa al órgano lo cual será tomado como un tumor, tumor que es esencial en la etapa de recuperación y que es totalmente inofensivo. La causa de la ulceración es que el proceso de regeneración celular y tisular se detiene, casi todas las células del cuerpo mueren regularmente y son reemplazadas por otras nuevas, pero durante la simpaticotonía las células paran de regenerarse y se da una pérdida de sustancia, durante la vagotonía regresa la regeneración celular. Durante la normotonía este proceso es constante y ocurre principalmente durante la noche.

Durante Pcl-b se realiza la cicatrización del proceso vivido, ya sea en cerebro nuevo o antiguo, ha de quedar claro que el tejido conectivo (cicatricial) no es tejido del mismo tipo del que se perdió en fase activa, sino solo tejido que ayuda a cicatrizar el órgano/cerebro, por lo tanto, puede resultar posible una pérdida de función en esa zona del órgano o cerebro, sobre todo tras varias recaídas.

Las 5 Leyes Biológicas y los Tumores

El tumor: no se puede generar un tumor en un órgano separado del cerebro, las células tumorales no proliferan in vitro y son inestables.

El estroma es un tejido conjuntivo o de sostén totalmente inocuo, es indiferenciado y prolifera muy fácilmente in vitro, el estroma asegura el mantenimiento de las estructuras orgánicas incluyendo los tumores. El estroma es un tejido conjuntivo o de sostén del mesodermo nuevo, mientras que las células gliales son el tejido conjuntivo del cerebro; cada tejido tiene su propio tipo de tejido conjuntivo.

En cerebro viejo durante la fase activa hay crecimiento de células tumorales y del estroma para sostener el tumor, durante la fase de solución hay interrupción del crecimiento celular mientras que el estroma comienza a dejar de crecer poco a poco.

En el cerebro nuevo hay perdida de tejido orgánico en fase activa y durante la fase de solución hay reconstrucción con tejido que principalmente es estroma (tejido no diferenciado).

El único común denominador entre los tumores es el estroma, si miramos el estroma no estamos mirando un tejido cancerígeno sino un tejido inocuo. El crecimiento celular (igual al del tejido) aporta mayor función al órgano, mientras que el estroma no aporta función sino solo soporte.

Si las células que componen un tumor se parecen (morfológica y funcionalmente) a las células que le dieron origen se habla de un tumor bien diferenciado o benigno (sucede en endodermo y mesodermo viejo que es donde hay multiplicación celular); cuanto más diferentes sean a las células que les dieron origen se habla de tumor indiferenciado o maligno (mesodermo nuevo y ectodermo, que es donde hay casi exclusivamente crecimiento de estroma).

Las principales diferencias histológicas vienen siendo la presencia de mayor porcentaje de división celular (en mitosis) que las «normales» pero tienden a crecer y a extenderse a un paso más lento que los tumores que son indiferenciados (moderadamente, escasamente o pobremente diferenciados) o «malignos», los cuales tienen células que se ven anormales (diferentes a las que le dieron origen) y a los cuales les pueden faltar las estructuras de tejido normal.

Cuando se hace el estudio en patología y el tejido esta en actual crecimiento (aplica para FA de cerebro antiguo o PCL de cerebro nuevo), se mirará como un «tumor maligno».

El carcinoma tiene su origen en células de tipo epitelial o glandular y el adenocarcinoma es un carcinoma que tiene su origen en células que constituyen el revestimiento interno (con formación de estructuras neoplásicas tubulares; son aquellas en las que las células epiteliales se disponen de un lumen, formando estructuras cilíndricas huecas, remedando conductos o glándulas) de las glándulas de secreción externa.

Todos los adenocarcinomas se reflejan en los órganos mapeados en el tronco cerebral los cuales son los más primitivos, mientras que los sarcomas se presentan en los órganos correspondientes a las áreas más nuevas del cerebro.

En los tumores que crecen durante la fase activa (funcionales) al extraerlos vuelven a crecer (si aún hay activación), en tumores que crecen en fase de solución (cicatrizales) al cortarlos y darles simpaticotónicos detienen la proliferación celular pero una vez que se detiene la ingesta de medicamento vuelven a crecer para terminar con la reparación pendiente.

Cada órgano esta mapeado en ciertas zonas particulares del cerebro según su antigüedad, esto significa que los órganos más viejos provienen de las divisiones más antiguas del cerebro. Un mismo órgano puede tener distintos tejidos debido a que ciertos órganos se fueron perfeccionando o mejorando con la evolución, siempre hay que tomar en cuenta la zona del órgano dañado para conocer con mayor seguridad el DHS y la evolución que se presentará.

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